Pues aunque suene raro en este momento, todavía pienso que mi Host Family es la adecuada para mí y no me arrepiento de la decisión de haberles dicho que sí cuando me pidieron que fuera su au pair. Mi HD es muy bueno a pesar de lo que les he contado y mi HM es aún mejor. Ella fue la que me hizo sentir bien después de la discusión por el precio de las horas extra.
Ese día ella me preguntó si quería acompañarla al supermercado y sin dudarlo le dije que sí, esa era la oportunidad que ella me estaba dando para discutir el tema solo las dos. Esta vez no transcribiré la conversación pero a continuación resaltaré algunas de las cosas que ella me dijo.
- A HD le gusta negociar, él cree que eso es lo suyo y se siente feliz cuando cree que puede hacer más dinero. No creo que él se hubiera dado cuenta de que te estaba haciendo sentir mal con lo que decía. Por favor no te lo tomes como algo personal, él es así, yo lo sé y por eso lo ignoro. Lo menos que quiero es que estés mal por nuestra culpa.
- La verdad es que yo te valoro mucho y a veces me pongo a pensar "¿cómo voy a conseguir a alguien como Jennifer cuando ella se vaya?... Entiendo que no es correcto compararte con una persona que vino a hacer algo completamente diferente como lo es una pasantía, hacerse cargo de las niñas 10 horas al día no es tan fácil y pareciera que HD no se da cuenta de todo tu esfuerzo.
- Vamos a hacer esto, tú le dices a él que sí a la oferta que él te haga, me dices a mí cuanto te parece lo justo y yo te pago la diferencia, de esa manera los dos quedan felices. Algunas veces debes hacer eso con los hombres, hacerlos creer que tienen la razón cuando en realidad no la tienen, así te evitas discusiones.
En un momento, mientras yo iba caminando detrás de ella por uno de los pasillos del supermercado pensando en todo eso, se me aguaron los ojos, aunque ella ya me había intentado consolar para que no estuviera triste, yo sentía que tenía que desahogarme, pero estaba tratando de ser fuerte para no llorar en frente de ella. HM me voltió a mirar y se dio cuenta de mis ojos, me abrazó y me dijo: "No Jenn, no llores por favor, no te quiero ver triste... las niñas y yo te queremos mucho, ¿cierto que sí?" le preguntó a la niña mayor que iba con nosotras, las dos me abrazaron y tuve que ser aún más fuerte para no llorar (se imaginarán el nudo en la garganta tan terrible que tenía en ese momento).
Hasta ahí no habíamos quedado en ningún precio fijo para las horas extra, después de eso pasaron cosas que me avergonzaron tanto que llegué a pensar que estaría dispuesta a trabajar esas horas extra a lo que ellos me quisieran pagar...
Tatararaaa.... (entiéndase como música de suspenso)
Ya les contaré que pasó... les dejo una foto de la mascota de la familia (se supone que la foto era mía con la mascota pero fue tomada por mi HK de tres años y es una de sus primeras fotos :-))







